viernes, 26 de septiembre de 2008

LOS PROYECTOS QUE NO FUERON

Desde la vuelta de la de­mocracia se elabora­ron 87 proyectos de ley para reemplazar la 22.285. Ninguno de ellos llegó a tratarse en el recinto de la Cá­mara baja.

Analía Elíades, profesora de derecho de la comunicación de la Universidad de La Plata, recuerda el presentado en 2001 durante el gobierno de la Alian­za, por Gustavo López -enton­ces interventor del Comfer-: "Ese proyecto se trabajó en pro­fundidad y generó expectativas en la comunidad".

"El proyecto de la Alianza, aportó siete audiencias públicas en diversas provincias", precisa Cristian Jensen, el ahora jefe de asesores de la Comisión de Co­municaciones de Diputados. "Con esos aportes los asesores logramos un texto único de con­senso, pero no hubo acuerdo en­tre los diputados, por lo que no hubo dictamen. La entonces diputada Irma Parentela se había involucrado mucho con ese pro­yecto, y cuando lo vio frustrado dijo en el recinto que no había ley porque muchos de los legis­ladores son rehenes de los me­dios”, reflexiona Jensen.

El otro proyecto integral para reemplazar la 22.285, fue el de Osvaldo Nemirovsci, que con­templaba a las nuevas tecnolo­gías y no llegó a presentarse.

La ley de radiodifusión vi­gente ha tenido hasta el mo­mento 12 modificaciones, que han servido para incrementar los monopolios y la concentra­ción en la propiedad, salvo excepciones.

En 2005, se reformó el polémico artículo 45, que im­pedía a las personas jurídicas sin fines de lucro, el acceso a li­cencias. "Algo que no se dice es que ese artículo además reque­ría de “idoneidad moral' para la obtención de licencias, tipología de la dictadura porque quién dice qué es idóneo -rescata Elíades-. El diputado Miguel Bonasso colaboró mucho en­tonces, cuando a partir de la táctica de reformas por artículos de la ley, introdujo debates interesantes”.

Pero el artículo 45 se refor­mó en parte, pues el Senado le hizo modificaciones que derivaron en el impedimento que aún tienen las cooperativas de servicios públicos para prestar radiodifusión.

"Son cuatro actores los nece­sarios para el diseño de politicas de comunicación: el Estado, la sociedad civil, el sector privado con fines de lucro, y la academia -dice Jensen- pero desde la de­mocracia ha sido el sector pri­vado el que presiona a un Esta­do débil para que no se reem­place la actual ley. Sin embargo, es la primera vez que veo a un presidente involucrarse perso­nalmente como lo hace Cristi­na. Ese involucramiento es la garantía de que se presente un proyecto de radiodifusión"•